From the blog

El ejemplo de No

 

Había una vez, en cualquier época de cualquier lugar, un No que se sentía Sí. Se vestía como un sí, hablaba como un sí, actuaba como un sí. Llegó a creerse tanto que era un sí, que en su comunidad del No vivía totalmente desencajado. Cualquier cosa que quería hacer de manera diferente se lo negaban. Él soñaba con ese otro mundo desconocido donde todo eran oportunidades.

Un día no se lo pensó dos veces, hizo las maletas y se fue a descubrirlo.  La llegada al Nuevo Mundo le resultó una película de ciencia ficción, de esas que creaba su imaginación. Había cambiado de época. Le recibía un futuro lleno de ilusión. No podía estar más contento. Durante días, vivió en una nube blanca visitando museos, parques, edificios majestuosos, una nube que se tornó gris de la cual cayó de bruces con su primer no. Un No con sonrisa permanente de Sí que le negó trabajar porque no tenía experiencia.

– ¿Cómo voy a tener experiencia viniendo de la comunidad del No?- se preguntaba malhumorado.

Después de varios intentos en varias agencias, se dio cuenta de que abundaban lo contrario de lo que le sucedía a él: Síes que se sentían y actuaban como Noes. Trabas para alquilar piso, trabajar y, en definitiva, integrarse.

– ¿Cómo habrán llegado a ser la comunidad del si con tanto No disfrazado? ¿Cuántos años habrá tardado esta comunidad en avanzar?- reflexionaba dubitativo. Lo que más le llamó la atención fueron las caras tristes, ver cómo la riqueza material no coincidía con las miradas desangeladas y los pasos al compás de las preocupaciones de sus mentes. -¿Será que por querer hacer brillar lo de fuera habrán dejado de pulirse por dentro?-

Decepcionado con ese Nuevo Mundo, que era Nuevo pero no Mundo, volvió a casa.Después de un tiempo sumado en el más profundo no, se entuSIasmó  al conocer a otros Noes que se sentían Síes. Crearon un grupo de proyectos llamado “Un Mundo PoSIble”, un grupo hambriento del mejor cambio, el que empieza en uno mismo, que fue transformando en poSItivo todo aquello que resultaba un freNO al desarrollo del Ser HumaNo: (palabra que entendían fue creada por personas que se negaron ser su propia grandeza al negársela a los demás, cambiándola por Ser Huma)

Con paSIón Y perSIstencia, la comunidad del No llegó a ser, en mucho menos que doscientos mil años, la comunidad del Sí en MAYÚSCULAS. Sí, en felicidad, talento y grandeza para TODOS.

Sara Molina Rojas

 

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *