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Genius Leadership: nuevo rol en las empresas del siglo XXI

Al igual que las luciérnagas dejan de emitir luz cuando se sienten amenazadas, las personas no damos lo mejor de nosotros en entornos donde no se nos empodera a ser lo que podemos llegar a ser.

¿Qué relación tiene la mente desprogramada con el liderazgo innovador? ¿Por qué la propia evolución va a poner al ser humano en su lugar? ¿Cuáles son las ocho características diferenciadoras  del «Genius Leadership y por qué es necesaria la implantación de este nuevo rol del  impulso de la genialidad en las empresas ?

Para poder entender la base de la que parte el Genius Leadership  y cómo va más allá de la gestión del talento, reflexiono sobre la diferenciación entre lo que he llamado «mente programada» y «desprogramada» y su convivencia a largo de las historia.

Humanos programados, minoría desprogramada

La mente programada es reacia al cambio. Vive conforme a lo establecido. No dedica tiempo a pensar a solas y en silencio como un hábito diario. Sigue patrones familiares y, a veces, no llega a ser consciente.

Como líder en una empresa se siente seguro dentro de los parámetros culturales y sociales establecidos. Todo lo que le hace tambalear  lo que cree que cree, lo interpreta como una amenaza.  Se mantiene fiel a lo que genera resultados. Cree en las jerarquías y la distancia como modo de liderazgo. Le gusta sentirse halagado y reconocido por su estatus. Cree que sin una estructura jerárquica gobernaría el caos.

La mente desprogramada es una mente abierta a lo nuevo. No cree en los convencionalismos y ve más allá del Status Quo. Es inconformista por naturaleza, le mueve la curiosidad y las ganas de experimentar. Es un explorador nato. No teme sentirse perdido ni fracasado, de ahí que llegue a hacer cosas que otros no se atreven. Se crece con los retos y a los problemas los llama desafíos. Sabe que el Status Quo es limitado y cuestiona la opinión de las mayorías ya que a lo largo de la historia han estado muchas veces equivocadas.

Como líder en una empresa, no le interesa tanto su estatus, sino hacer grandes cosas por las personas y por la compañía  Quiere a equipos despiertos,  apasionados  y creativos. Le encanta descubrir nuevas habilidades y ponerlas en valor. No le interesan los halagadores, sino los cuestionadores que son quienes van a contribuir a su crecimiento.

Robots Programados,  humanos en su rol de humanos

A lo largo de la historia han existido diferentes niveles de conciencia conviviendo en la misma época. Quienes estaban a favor de la esclavitud (mente programada) junto a una minoría posicionada en contra (mente desprogramada), quienes estaban en contra del voto femenino (mente programada) frente una minoría a favor (desprogramada), etc. Con el tiempo, la razón va ganando adeptos. Los diferentes niveles de conciencia los podemos ver a todos los niveles y en todos los ámbitos. Hoy en pleno siglo XXI siguen imperando empresas con jerarquías del siglo XIX. Y en una misma compañía podemos apreciar diferentes estilos de liderazgo, unos más empáticos y creativos, otros rígidos y distantes. Empresas con mentalidad de otros tiempos conviven con otras que han apostado por adelantarse a su tiempo, o mejor dicho, por adecuarse a los tiempos que le corresponden.

Con la llegada de la Era Digital y de la robótica, los robots hacen y empezarán a hacer los trabajos que siempre le han pertenecido. Henry Ford en plena era industrial ideó el trabajo en cadena, trabajos mecánicos que atentan contra la naturaleza creativa del ser humano. El ser humano tiene mucha más capacidad. ¿Se encargará la  propia evolución de posicionarlo en su lugar?

Si los humanos van a dejar de ocupar los trabajos para los que no se necesitan pensar, significa que en los tiempos venideros lo más importante va a ser fomentar en el sistema educativo el pensamiento crítico y la creatividad ¿Volveremos a Sócrates, a los profesores que no te dirán hacia a dónde mirar, sino que harán pensar y potenciar los talentos naturales?

Estamos viviendo el presente con estructuras de otra época pasada que no corresponden a las exigencias del futuro, con un un marco educativo y empresarial inconsciente que le lleva a ser reacio, en muchos casos, a desprenderse de una  mentalidad heredada de la Era Industrial poco potenciadora  de lo que los nuevos tiempos tan cambiantes exigen: librepensamiento y creatividad de todos.

El nuevo rol desprogramado que marcará tendencia  en la empresa se llama “Genius leadership”  un impulsor de la genialidad, la innovación y la gestión emocional.

¿En qué marca la diferencia con un gestor del talento?

Primero. Es un impulsor de la genialidad.  ¿Sería competencia de las empresas descubrir y desarrollar el genio creativo si ya se hubiera hecho durante nuestro bagaje en el sistema educativo? ¿Salimos de la universidad siendo diestros en autoconocimiento, gestión emocional conocedores de nuestras fortalezas? Como adultos entramos en las empresas sin ser conscientes de todo nuestro potencial y dejándonos limitar por creencias heredadas y emociones mal gestionadas.

En la actualidad, muchas escuelas y empresas no desarrollan el genio creativo porque se cree que solo los genios son quienes lo tienen. Curioso que fuese la mente más brillante del siglo XX: Albert Einstein quien dijera” «Todos somos genios. Pero si juzgas a un pez por su habilidad de trepar árboles, vivirá toda su vida pensando que es un inútil “

Segundo. Posicionamiento. El Genius Leadership valora la pasión por encima de la experiencia. ¡Cuántos peces trepando árboles  hay en las empresas sin posibilidad de estar en su elemento porque no tienen experiencia! Personas que hacen trabajos con los que no conectan ¿Aporta una persona que no siente vocación por la labor que desempeña  las mismas ganas y resultados que alguien que está en quién es?

Tercero. Fitty-fifty: Conversaciones de trabajo. Las entrevistas están obsoletas. Desprenden un aroma rancio de siglo pasado. Si nos bajamos de la pirámide y entendemos que una empresa es ante todo un espacio de prosperidad, ¿qué sentido tiene una entrevista  donde una parte(seleccionador)es activa en preguntas y otra parte(futuro integrante de la empresa) en respuestas, ¡como si ambas partes no tuvieran el mismo interés y no fuesen una simbiosis!

Una conversación es más nutritiva y enriquecedora por ambas partes. Conocemos mejor a la otra persona cuando ésta está relajada y, por tanto, con su zona prefrontal del cerebro regada. Es así como nos va a dar su mejor versión. El Genius Leadership es un apasionado de la mente humana, diestro en empatía e Inteligencia Emocional.

Cuarto. A pie de persona: seguimiento.

¿Se puede hacer un impulso real del talento desde la oficina? El geniusleadership no tiene oficina. Se mueve de departamento en departamento. Trabaja con un ordenador portátil y va haciendo un seguimiento individual y en equipo. Realiza un trabajo de observación y empoderamiento. Vela por el cumplimiento de la coherencia entre los departamentos, ya que la incoherencia en la manera de gestionar los equipos afecta a la convivencia. Es como tener en una misma familia diferentes reacciones para cada hijo. Unos se acabarán quejando de que los otros tienen más libertad o no tienen tal cosa.

Quinto. Pone en valor el conocimiento. ¿Qué significa poner en valor el conocimiento? Significa que si tienes un empleado con formación en otras áreas de las que desarrolla propiamente, ponerlas en valor. Pongámonos en situación. Imagina que en un hotel una recepcionista tiene también  estudios en Biología.  El Genius Leadership le puede proponer  que piense una experiencia diferenciadora que el hotel ofrezca  a los clientes aprovechando y reconociendo sus conocimientos. A modo de ejemplo: una excursión en temporada de setas, escribir en el Blog del hotel algún artículo de interés, etc. Resulta que un camarero es un apasionado de la fotografía. ¿Por qué no empoderarle para que realice un proyecto adicional y remunerado para la empresa?  Poner en valor nuestro conocimiento nos hace sentir bien y es un ejercicio que desarrolla tanto la motivación intrínseca como extrínseca.

Sexto. Motivación. Hay dos tipos de motivación: intrínseca (conectada con nuestras pasiones) y extrínseca que tiene que ver con si el entorno  es propicio o no para desarrollarnos. La primera depende del empleado; la segunda del tipo de liderazgo de la empresa. Las personas necesitamos sentirnos queridas y comprendidas para ser felices. Y damos en función de lo que se espera que demos.  Por cada crítica se necesitan mínimo cinco halagos para contrarrestar, o al menos eso es lo que dice la Neurociencia. El impacto de lo negativo se retine más por una cuestión de supervivencia, pero ya no estamos  en la jungla, el problema es que hay quienes entienden el liderazgo como el dominio del macho alfa.  Ante una estructura tan rígida no se pueden crear entornos de ideas.

Séptimo. Creatividad.  El fundador de las industrias Harman en Sidney siempre decía a sus directivos que contratasen a poetas como gestores, porque son sus empleados más originales. Pueden hacer de lo complejo algo simple y hermoso. Son diestros en creatividad y pensamiento lateral.

Hablar de Genius Leadership es hablar de creatividad y de humanismo. La creatividad es hija del pensamiento crítico y disruptivo en un marco sin marco donde la imaginación se expande hasta el infinito.

Todo lo que nos rodea ha sido imaginado por los seres humanos, Todo excepto lo que nos brinde la naturaleza. Un pájaro no puede decir “mañana voy a crear un nido modernista” La creatividad nos humaniza. Somos creadores por naturaleza. Estar inmersos en nuestro elemento creativo nos relaja. Desaparecemos del tiempo, del espacio y de nosotros mismos, para convertirnos en aquello que creamos.

El Genius Leadeship crea espacios de ideas y proyectos innovadores. Domina técnicas para despertar la genialidad.Entiende que la creatividad necesita de la curiosidad y la conexión de diferentes saberes. Por ello, potencia la multidisciplinariedad y el pensamiento disruptivo.

Se realizan talleres con actividades para desarrollar la imaginación.  A modo de ejemplos  cada empleado lee un artículo o libro de temas diversos y lo resume en una idea, de todas las ideas conjuntas va a nacer un proyecto diferenciador, se recrean situaciones reales donde se proponen diferentes resultado o se establece una lluvia de ideas sobre cómo será el sector en el futuro. Las empresas que desarrollan la imaginación del staff se elevan por encima de su potencial. Impulsar la curiosidad, la lectura y la imaginación hace al equipo más resolutivo y productivo.

Octavo. Formaciones y gestión de emociones limitantes. Como impulsor de la genialidad, el Genius Leadership es diestro en gestión de emociones limitantes del talento, entre ellas el distrés. Como seres humanos llevamos en nuestra mochila los problemas de casa, a lo que hay que añadir situaciones con las que tenemos que lidiar en el trabajo que nos pueden limitar en nuestro desarrollo. Por ello, se van a realizar talleres de autoconocimiento y aprendizaje del Método R.I.S.A.S en la gestión del distrés,junto con otras, que van a favorecer nuestro bienestar y rendimiento. Formaciones en las que el staff es activo y hace nuevas propuestas. Formaciones en  las que todos tienen que aportar. También en las formaciones se rompe con la estructura piramidal en la que el profesor se posiciona en la cúspide del saber y el alumno es pasivo. Se vuelve a la pedagogía de las preguntas. Talleres donde todos son aprendices y todos ponen en valor sus conocimientos.

Devolver la grandeza al ser humano significa creer en todo su potencial por encima de dogmas, creencias heredadas y condicionamientos culturales, significa posicionarlo en todo aquello que es capaz de hacer diferente a los demás. La originalidad es genialidad. La genialidad rompe esquemas, sin libertad para hacerlo solo se puede aportar más de lo mismo. La libertad verdadera empieza en la manera de pensar. No se puede crear nada original pensando igual que piensan los demás. La diferencia la marca la curiosidad. El Genius leadership es un maestro en despertar las ganas de hacer cosas increíbles, crear equipos donde lo imposible no les limita a avanzar y llegar más lejos que a quienes se quedan en las barreras de los conceptos.

Sara Molina Rojas

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