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Genius Leadership: Empresas libres de estrés

Estamos formados por sesenta trillones de células que cooperan y trabajan en comunidad. Es tal la colaboración, que cuando se pierden neuronas y sinapsis debido a una lesión, las neuronas vecinas compensan la pérdida e intentan restablecer conexiones perdidas aumentando su campo de acción ¿Qué ocurre cuando una célula deja de colaborar? enfermedad.

 ¿Qué ocurre en las empresas saludables? El liderazgo ha creado un sentimiento de comunidad, de pertenencia. Un entorno de servicio mutuo. En las empresas enfermas, en cambio, los líderes no son servidores, quieren ser servidos, se centran en la crítica y no entienden de empatía, el caldo de cultivo para favorecer el estado de amenaza constante o estrés patológico entre los emplead@s.

 ¿Qué tiene que ver la herencia cultural y la falta de librepensamiento con la manera de liderar? ¿Qué tipo de liderazgo es el idóneo para la salubridad de la empresa?

 Si nos paramos a reflexionar, y echamos la vista atrás a la Historia desde la configuración de los Poderes con las primeras civilizaciones en Mesopotamia y Egipto, vemos que desde entonces hasta ahora, el tipo de liderazgo ha sido de corte piramidal: en la Cúspide, quienes ejercían el poder (Reyes, faraones, Clero, élite militar, élite nobiliaria), el resto obediencia.

 Hasta hoy, y aunque hablemos de Democracia, sigue vigente la misma estructura piramidal, “Rey”, grandes fortunas, gobierno, si bien el clero y la élite militar ha perdido poder, sigue manteniendo su estructura jerárquica interna. La casa de Dios, también funciona de arriba a abajo.

 Desde este liderazgo posicionado en las nubes, los líderes pocas veces bajaban desde las alturas a atender los problemas reales de quienes representaban el ancho de la pirámide.Como poderes esféricos atendían, principalmente, los intereses de sus esferas.

 La educación se ha encargado a lo largo de la historia de mantener esta estructura sin cuestionarla, entre otras cosas, porque su papel consiste en amasar a las masas en el Status Quo vigente, en lo estipulado desde esos poderes invisibles para el ciudadano del día a día.

Su estructura en el aula también sigue ese modelo tradicional, con un profes@r  posicionado en la cúspide del saber, sujeto a dictámenes, que te dice cómo pensar, quienes son justos y quienes injustos, cómo hacer los trabajos, a quienes leer y hacia dónde mirar. El librepensamiento siempre ha sido esa persona incómoda a la que hay que quitar de en medio. Si se enseña Filosofía, hagámoslo haciéndoles memorizar lo que dicen otros, pero nunca haciéndolos pensar por ellos mismos. Mejor aún, eliminemos Filosofía.

 En la empresa, esa herencia cultural, se ha adoptado en su manera de liderar, sin cuestionar, centrándose en los resultados.  Si como alumn@s salimos adoctrinados, seremos jefes que adoctrinen. Si como alumn@s nuestro principal papel era obedecer y ser buenos sólo en lo que se nos enseñaba, como jefes exigiremos obediencia y que los trabajadores se olviden de pensar por sí mism@s. Si como alumn@s temíamos los castigos del profes@r, por suerte en nuestra época no físicos, como jefes impondremos el castigo a las malas acciones.

Sin olvidarnos de mencionar la microestructura piramidal dentro de muchos grupos familiares donde la autoridad se confunde con autoritarismo, y los hij@s tienen que ser clones de sus padres, para ser aceptados.

 En la empresa, ejercer el liderazgo desde esta estructura, es centrarse en los resultados y los clientes, y desatender lo que hay antes de llegar ahí: el personal. 

 La crítica constante de los líderes, la falta de valorización, la competitividad malsana entre algun@s compañer@s sedientos de estatus, activan el sistema de amenaza: la sangre se va a las extremidades, para poder salir corriendo, luchar o escapar del león (tu jefe) El aparato digestivo deja de recibir suministro de sangre, también la parte prefrontal del cerebro, la zona que nos permite ser resolutivos y creativos. Las consultas médicas están rebosantes de personas con dolencias a consecuencia del estrés. Problemas digestivos, infertilidad, problemas cardiovasculares, dolores corporales, depresiones.

 Querer ejercer desde la estructura piramidal es entender el liderazgo como estatus y reconocimiento,por tanto, liderar desde el miedo (si perdemos estatus nos desvalorizamos como persona), y la vocación de servicio queda relegada a un segundo plano, si es que existe.  Cuando se lidera desde la actitud de servicio el adquirir una nueva posición es la consecuencia natural del mismo. 

El liderazgo tradicional «de esto es así porque yo lo digo» no cuestionado y por tanto, inconsciente,  es la antítesis al desarrollo del talento que necesita un espacio de confianza , valoración y motivación. Todo ser humano requiere para ser feliz sentirse querido y comprendido. Hablar de liderazgo es hacerlo de personas. La empatía se convierte en el valor principal. Sin ella, le harás a los demás lo que no quieres que te hagan a ti.

 Si queremos que los trabajadores se bloquen, no aporten ideas, no desarrollen su creatividad, vivan enajenados de sus talentos y tengan problemas de estrés y depresión, sigamos favoreciendo el liderazgo desde arriba.

Un espacio de florecimiento del talento, necesita un liderazgo alternativo del que muchas empresas ,hoy, están apostando con éxito.

Mi propuesta se llama «Genius Leadership».  El líder se posiciona DETRÁS de su equipo, para poder  tener una vista general de las acciones del personal. Si se posiciona delante, está enfocado en la visión de la empresa.Desde detrás,amplia el campo de visión y atiende las necesidades de tod@s, para que todos puedan llegar a esos resultados de los que hace a TOD@S partícipes.  

Hablar de  Genius leadership como modelo de liderazgo es crear un entorno libre de estrés patológico. Un entorno de talento en su máxima expresión, que se traducirá en excelentes resultados. El Genius leader, aplica la máxima de ensayo-error, considera necesario cometer errores hasta lograr pulir los nuevos y brillantes proyectos;  le apasiona la diversidad cognitiva, y  posicionar al trabajad@r en el lugar que se alinee con su talento natural que, a veces, no corresponderá con el trabajo por el que ha aplicado. Ahí está el líder con su don natural de leer el alma de las personas y saber encajarlas donde más felicidad le aporte a si mism@ y a la empresa.

 Las empresas con volumen de trabajadores, necesitan la figura del Genius Leader para impulsar el talento en todos los departamentos. Los líderes, aunque sigan este modelo de liderazgo centrado en las personas, tienen también otras responsabilidades que les ocupa tiempo. Por otro lado,en muchas compañías, Recursos Humanos se centra en la selección de personal, contratación  y otros  temas administrativos. No se puede hacer un impulso y seguimiento del talento individual y en equipo, desde la silla de la oficina de Recursos Humanos.

 El desafío que tienen hoy un gran número de empresas es desmitificar el estrés como símbolo de productividad y alto rendimiento. Y verlo como en lo que realmente se está convirtiendo: un problema de salud que va en aumento. De hecho la organización Mundial de la Salud ya ha advertido de que en 2020 será la primera causa de enfermedad.

 Apostar por un entorno de ideas y crecimiento es hacerlo por el modelo Genius Leadership. De nada sirve crear un espacio hostil de trabajo e intentar paliarlo con formaciones puntuales de Mindfulness, que aunque eficaces, en el 95% de los casos no van a seguir practicando a diario. El problema es de base.

 En la Era Digital, la estructura piramidal se va rompiendo por sí sola. La información está al alcance de todo el mundo. Hoy, cualquiera con conocimientos digitales y ganas puede crear una empresa puntera en Internet. Tanto los clientes como los empleados son más exigentes. La competitividad actual apunta hacia la originalidad continua. Favorecer nuevas experiencias inolvidables para los clientes requiere trabajar en un entorno de ideas. Despertar la genialidad solo se consigue en modo confianza.

Dejemos el modo amenazante, para donde le corresponde, nuestro pasado en la jungla. Dejemos de temer al librepensamiento, y empezar a darle la oportunidad que se merece, la que nos engrandece como seres humanos, la que nos conecta con quienes somos en realidad. La genialidad no entiende de copias, sino de cuestionamiento y creación.

 

Sara Molina Rojas

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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