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Un paseo por la calma

En esta ocasión os presento el caso de un jefe estresado, de perfil perfeccionista, que descubre la relación entre el estrés y su mentalidad y cómo vive sus primeras transformaciones dentro de unas sesiones tan peculiares como didácticas.

Anónimo: Mi jefe dice que ando estresado. ¡Mira quién lo dice! Le tengo que repetir las cosas tres veces para que se entere.

Coach: ¿Y en qué más te basas para decir que está estresado?

Anónimo: En que más de un día ha dicho que no puede dormir, se le olvidan las cosas y  explota por gilipolleces.

Coach: ¿Reconoces en ti algunos de esos síntomas de distrés de tu jefe (estrés negativo)? (Los he escrito para mostrárselo)

(Lo reconoce con el lenguaje de su cuerpo, pero le cuesta verbalizarlo.)

¿Qué sentimientos te generan ahora mismo el estar aquí?

Anónimo: Malestar. Creo que pierdo mi tiempo ¡Con todo lo que tengo qué hacer!  

Coach: ¿Crees que vivir con paz mental no merece tu tiempo?

Anónimo: ¿Quién puede vivir hoy en día relajado? Termino del trabajo y sigo recibiendo llamadas y mensajes.

(En otra sesión se trabaja las prioridades, aspecto muy importante para ayudarnos con el estrés)

Coach: ¿Puedes contestar a mi pregunta?

Anónimo: Sí, vivir con paz mental merece mi tiempo, pero me parece un tanto utópico.

Coach: Vamos a hacer un ejercicio de mindfulness. Desde la clama se razona mejor. Es una meditación guiada. Quiero que cierres los ojos e imagines lo que te voy diciendo. No te preocupes si te cuesta concéntrate. No pasa nada. Es normal. Deja que los pensamientos pasen (suelen ser de resistencia) y déjate llevar.

(Después de 15 minutos, seguimos)

Coach: ¿Cómo te sientes?

A: Estoy como si hubiese salido de un spa, pero sin tenerme que quitar el cloro.

Coach: ¿Crees que el estrés está fuera o dentro de ti?

Anónimo: Fuera. Son las cosas de afuera las que me lo provocan. ¡Cómo no vamos a estar estresados con tantos estímulos!

Coach: ¿Y por qué crees que muchas personas estando en tu misma situación no se distresan?

Anónimo: No sé, no se tomarán tan en serio su trabajo.

Coach: ¿Crees, entonces, que tiene que ver la eficacia con tener distrés, o más bien se tiene distrés por no estar satisfecho con lo eficaz que se es?

Anónimo: Es profunda la pregunta. Necesito reflexionar sobre ella.

Coach: ¿Te apetece que salgamos fuera y demos un paseo?

Anónimo: ¿Ahora? ¡Hace mal tiempo!

Coach: ¿No te hacía de pequeño ilusión coger el chubasquero y las botas de agua y salir  cuando estaba lloviendo?

Anónimo: Sí, pero ya ha llovido mucho desde entonces.

Coach; ¿Qué ha cambiado?

Anónimo: Que ya no soy un niño. Cambié la cantimplora por el maletín y el walkie talkie por el iphone.

Coach: ¿Y eso significa perder la capacidad de disfrute?

Anónimo: ¿A dónde dices que vamos? (Se predispone a salir)

Coach: Haz una radiografía de lo que ves.

Anónimo: El mar revuelto, una nube negra gigante encima de nosotros con pinta de descargar pronto, turistas agobiados por no estar disfrutando del buen tiempo que suele hacer en Barcelona…

Coach: ¿Crees que esos turistas, por ejemplo, los que están ahí en grupo, se sienten agobiados por el mal tiempo o hablas según tú estarías en su situación?

Anónimo: ¿Quiénes pueden estar felices en vacaciones con este tiempo?

Coach: ¿Te parece si se lo preguntamos? 

 (Se le salen los ojos de las órbitas cuando me ve acercarme a varios de ellos)

Coach: ¡Excuse me!  (Empiezo a hablar en inglés) ¿Queréis que os haga una foto a todo el grupo junto?

Turista: Sí, gracias. Eres muy amable.

Coach: ¿Estáis disfrutando de las vacaciones con este tiempo?

Turista: Estamos encantados con Barcelona. El tiempo no es un problema. No limita nuestra actividad. Acabamos de venir del museo de cera ¡Hay tantos sitios para visitar! Gracias por la foto.

Coach : ¡Estupendo! ¡Me alegro mucho! ¡Que paséis un buen día!

Anónimo: ¿De dónde has salido tú?  (Sonríe)

Coach: ¿Coincide tu manera de verlo con la realidad? ¿Dónde está el estrés fuera o dentro de ti?

Anónimo: Vale, ya lo he entendido. Y si está dentro, ¿qué he de cambiar?

Coach: Háblame de las palmeras que tenemos en frente, ¿por qué crees que son árboles preparados para soportar el viento incluso huracanado?

Anónimo: Porque su tronco es más flexible

Coach: ¿Es tu mente flexible ante los problemas del día a día o te sueles romper al menor imprevisto?

Anónimo: Las cosas que no controlo me generan estrés.

Coach: ¿Crees que las cosas que no controlas son las que te generan estrés (lo de fuera) o la falta de confianza en tus capacidades para resolver los imprevistos (lo de dentro)? Si la palmera no creyera que se pueda doblar se mantendría rígida luchando contra el viento y se agotaría. Lo que le da su fuerza es confiar en su adaptabilidad.

Anónimo: ¿Y cómo puedo tener una mente más flexible?

Coach: Me alegra que haya llegado a este punto. Ahora que eres consciente de que el estrés está dentro de ti y de que la mente rígida lo favorece, el siguiente paso es trabajar tus creencias.

Pero, antes que nada, es importante que vayas practicando la conexión con el presente, para ir reduciendo la ansiedad.  El primer ejercicio que vas a practicar consiste en decirte para ti mismo en voz alta lo que estás haciendo en cada momento. Si, por ejemplo, estás cerrando la puerta de casa, te dices “Estoy cerrando la puerta”

Anónimo: “Estoy poniéndome el gorro del chubasquero. Está lloviendo”

Coach: Sí, es hora de volver. (Empiezo a cantar “I am singing in the rain”) ¿Quieres cantar conmigo bajo la lluvia?

Anónimo: Las palmeras somos flexibles, pero se nos da fatal cantar. (Se ríe)

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